El gesto de Ángel Sepúlveda que conquistó a Milito en Chivas
No llegó exigiendo protagonismo ni un lugar en el once. Lo que hizo Ángel Sepúlveda al llegar a Chivas dice mucho más de él que cualquier gol.

El gesto de Ángel Sepúlveda que conquistó a Milito en Chivas
En el fútbol mexicano hay jugadores que hablan con sus goles y otros que hablan con sus actitudes. Ángel Sepúlveda pertenece a los dos grupos, y eso es exactamente lo que lo convirtió en titular en las Chivas de Guadalajara de Gabriel Milito. El "Cuate" llegó al Rebaño Sagrado sin exigir protagonismo, aceptando un rol de suplente, y fue precisamente ese gesto de humildad el que le ganó el respeto del técnico argentino y, con el tiempo, un lugar en el once inicial.
De acuerdo con reportes de La Gambeta México, el delantero aceptó llegar a Verde Valle sabiendo que su función inicial sería la de respaldo de Armando González. En un mundo donde los egos suelen pesar más que los contratos, la postura de Sepúlveda fue una bocanada de aire fresco para el vestuario rojiblanco.
En Diez Deportivo te contamos todo lo que hay detrás de la historia de Ángel Sepúlveda en Chivas.
Ángel Sepúlveda en Chivas: el gesto que Milito no olvidará
Gabriel Milito ha construido un equipo basado en valores tan importantes como el talento. Desde su llegada a Verde Valle, el técnico argentino dejó en claro que en su Chivas no hay lugar para los que anteponen el ego al escudo. Y Ángel Sepúlveda lo entendió desde el primer día.
El delantero mexicano aceptó llegar al Rebaño en un rol secundario, como suplente de Armando González, sin hacer ningún tipo de ruido ni exigir un lugar garantizado en el once. Esa humildad no pasó desapercibida para Milito, quien con el tiempo fue encontrando en el "Cuate" exactamente el perfil que necesitaba: un jugador maduro, comprometido y con hambre de revancha.
Los valores y el talento de Sepúlveda terminaron por convencer al técnico de incluirlo en el once titular, y hoy nadie en Guadalajara discute su lugar en el equipo.

"Me ilusiona": las palabras que marcaron su regreso
Ángel Sepúlveda no llegó a Chivas a fingir que todo estaba olvidado. Al contrario, en su presentación fue completamente frontal sobre su primera etapa con el club, una etapa que él mismo calificó como una de las más complicadas de su carrera.
Sin embargo, lejos de guardar rencor, el delantero dejó en claro que su vínculo con el Rebaño Sagrado siempre estuvo por encima de los malos momentos. Sus palabras al llegar fueron directas y emotivas: desde niño se identificó con la filosofía de Chivas, con eso de que el equipo sea puro mexicano, y esa ilusión nunca desapareció aunque las cosas no salieron bien en su primer paso por Guadalajara.
Esa sinceridad fue otro de los gestos que Milito valoró. En un vestuario donde la honestidad es moneda corriente, un jugador que llega sin máscaras tiene mucho camino ganado.
De suplente a titular: cómo Sepúlveda se ganó el once
El camino de Ángel Sepúlveda dentro del esquema de Milito no fue inmediato, pero sí fue consistente. Entrenamiento tras entrenamiento, el delantero fue demostrando que su paso por el Cruz Azul no fue casualidad, que la madurez que adquirió en La Máquina lo convirtió en uno de los mejores delanteros del país.
Su capacidad para asociarse, su movilidad dentro del área y su contundencia de cara al gol fueron argumentos suficientes para que Milito tomara la decisión de incluirlo en el once inicial. Lo que empezó como un rol de respaldo terminó convirtiéndose en titularidad ganada a base de trabajo y actitud.
La dupla Sepúlveda - Armando González que ilusiona al Rebaño
Uno de los efectos más positivos del regreso de Ángel Sepúlveda a Chivas es la relación que construyó con Armando González, la "Hormiga", el delantero más joven y con mayor proyección del equipo rojiblanco.
Lejos de convertirse en rivales dentro del vestuario, los dos delanteros encontraron una dinámica de mentor y socio que beneficia a todo el equipo. Sepúlveda aporta la experiencia y la jerarquía, mientras que Armando González pone la explosividad y el hambre de quien quiere comerse el mundo.
Esa combinación es exactamente lo que Milito necesitaba en el frente de ataque del Rebaño, y los resultados dentro del campo están empezando a demostrarlo.
¿Es Sepúlveda la pieza que Chivas necesitaba para ser campeón?
La pregunta que muchos se hacen en Guadalajara en este momento es si la llegada de Ángel Sepúlveda es el último eslabón que le faltaba a las Chivas de Milito para pelear seriamente por un título.
Los argumentos a favor son sólidos. El "Cuate" llegó a aportar exactamente lo que el equipo necesitaba: madurez, contundencia y un liderazgo silencioso que se transmite en el día a día de Verde Valle. En torneos anteriores, el Rebaño tuvo momentos brillantes pero le faltó ese jugador capaz de definir en los momentos importantes. Sepúlveda tiene ese perfil.
La afición rojiblanca ya se ilusionó. Y si el "Cuate" sigue demostrando el nivel y la actitud que mostró desde su llegada, Chivas tiene razones más que suficientes para soñar en grande este torneo.
Por lo pronto, una cosa ya quedó clara: Ángel Sepúlveda llegó a Chivas a demostrar que su compromiso con el escudo está por encima de cualquier ego personal. Y eso, en el fútbol mexicano, vale más de lo que parece.




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